Los sueños se mezclan
como serpientes en un nido
se entrelazan con la realidad.
Lo veo correr (corro) a través de la plaza oscura
blande una botella de vidrio
cerveza recién bebida
la arroja con todas sus fuerzas
contra la vidriera del blockbuster
estalla en mil pedazos
vuelan fantasmas de la Casa Blanca.
Vuelve la mirada atrás
(nos miramos)
nos es buena idea seguir aquí
dicen sus ojos
muy cerca está el infierno
y conocemos el camino.
Hoy más que nunca está encantador
lúgubre y pecaminoso
nos recibe Luis
con todos sus encantos de tipito poco refinado
nos ofrece su tesoro
aceptamos y pagamos
a lo lejos se oyen todavía
cristales rotos.
Entramos a la habitación
Ella está sentada en la cama
es solo un torso desnudo
las piernas yacen separadas del cuerpo
y de los muñones brota sangre
el rojo carmesí mancha las sábanas
sonríe como pidiendo disculpas
(somos sus amos)
la pintura del maquillaje se corre
dando paso a una imagen siniestra
lleva la mano a la cara
en gesto sensual
nos atrae
el tiempo se detiene
nos mira
(por última vez)
clava sus largas uñas plateadas
en los ojos
hasta no ver más.